La concejala mostró su preocupación por los nuevos emprendimientos urbanísticos en simultáneo con la falta de respuestas estructurales en zonas históricas de la Ciudad. “Queremos crecer, pero con planificación y sin desatender a quienes hace años tributan en Santo Tomé”, advirtió.
A través de varios proyectos ingresados en el Concejo, la representante del bloque Impulsar requirió información sobre la situación actual de los loteos y desarrollos urbanísticos en la ciudad, tanto en zonas urbanas como en el Distrito de Urbanizaciones Especiales (DUE), y a su vez hizo hincapié en el abandono evidente que padecen los contribuyentes de numerosos barrios en la ciudad.
La primera iniciativa de la concejala refleja una inquietud de vecinos y compradores de terrenos, en virtud de demoras o conflictos que se han generado en el otorgamiento de los mismos. “Exigimos información precisa sobre la cantidad de emprendimientos, su estado de ejecución, la existencia de un registro oficial actualizado y los mecanismos de control e inspección que lleva adelante el Municipio, ante reclamos públicamente conocidos”, remarcó.
“Hoy vemos cómo se anuncian loteos y urbanizaciones sin saber su nivel de avance, sus condiciones o los controles que existen. Eso genera incertidumbre y puede derivar en perjuicios concretos para quienes invierten o proyectan vivir en esos lugares”, señaló la edil, al tiempo que vinculó esta situación con una problemática más profunda de la ciudad, que es la falta de respuestas a situaciones estructurales en obras y servicios fundamentales en los barrios.
“Nos preocupa que Santo Tomé siga creciendo sin una planificación integral. Se habilitan nuevos desarrollos, incluso con servicios para quienes pueden pagarlos, mientras hay vecinos que hace años viven en sus barrios y todavía no tienen garantizado algo tan básico como el agua potable”. En esa misma línea, advirtió que este crecimiento desordenado convive con obras inconclusas y demandas históricas que siguen sin respuesta.
“Volvimos a exigir, incluso a la Provincia, que Iriondo, Villa Libertad y Santo Tomás de Aquino tengan finalizado el plan de obras iniciado hace años, que debía mejorar la infraestructura y la calidad de vida de más de 700 familias, pero que hoy continúa paralizado sin definiciones claras sobre su reactivación”, expresó Zamora, aludiendo a un proyecto de resolución presentado días atrás.
Al mismo tiempo, puntualizó que en otros puntos de la ciudad, como El Chaparral, persisten problemáticas estructurales vinculadas al estado de las calles, el funcionamiento del sistema cloacal, el alumbrado público y la gestión de residuos, en un contexto de crecimiento sostenido y alta demanda de servicios. De manera similar, fue a través de una propuesta aprobada en el Concejo que se requirió la urgente intervención del estado municipal en todo este sector de la Ciudad.
“Santo Tomé necesita crecer, pero crecer bien. Mientras se anuncian nuevos desarrollos, hay barrios enteros que siguen esperando obras básicas y respuestas concretas. La prioridad tiene que ser clara: primero garantizar condiciones dignas para quienes ya viven en la ciudad. Después, sí, pensar el crecimiento. Pero siempre con planificación, control y un Estado presente que cuide a sus vecinos”, finalizó Zamora.
