Vecinos advierten sobre la presencia de ocupantes y acumulación de residuos en un sector cercano al bañado del río Salado. Reclaman intervención del Estado para preservar el área ambiental.
Vecinos de la zona cercana a la laguna Juan de Garay, manifestaron su preocupación por la aparición de asentamientos precarios y microbasurales en inmediaciones del bañado del río Salado, un sector contiguo a un área ambiental de relevancia para la ciudad.
Según relataron frentistas del lugar, desde hace aproximadamente dos años comenzaron a instalarse algunas personas en la zona ubicada por fuera del terraplén de defensa contra inundaciones. Allí levantaron construcciones precarias y, con el paso del tiempo, también comenzó a acumularse basura proveniente de actividades de cirujeo.
Reclamos de vecinos
Los residentes del sector aseguran que la situación genera preocupación no sólo por el impacto ambiental, sino también por las condiciones sanitarias y de seguridad.
“Nosotros tratamos de mantener el lugar limpio y cuidado porque es un espacio natural muy valioso para la ciudad”, expresó una vecina del sector que vive a pocos metros del lugar. Sin embargo, explicó que en los últimos tiempos el panorama cambió con la aparición de residuos y nuevas ocupaciones en el área.
Ante esta situación, vecinos presentaron notas ante autoridades municipales y concejales solicitando medidas concretas para preservar el sector. Entre los pedidos se encuentran la intervención del Estado, la reubicación de las personas que ocupan el lugar, la colocación de luminarias y mayor presencia preventiva.
Un área ambiental sensible
La preocupación también se vincula con el valor ambiental del lugar. La laguna Juan de Garay forma parte de un ecosistema característico del litoral, donde conviven distintas especies de flora y fauna, además de ser un espacio utilizado para actividades recreativas y educativas vinculadas con el ambiente.
En ese marco, el Concejo Municipal de Santo Tomé aprobó el año pasado un proyecto solicitando al Ejecutivo la elaboración de un plan integral para ordenar y proteger el área frente al avance de asentamientos irregulares.
La iniciativa planteaba realizar un relevamiento socioambiental de las personas instaladas en el lugar y avanzar en un programa de reubicación acompañado por organismos provinciales y organizaciones sociales.
Intervención del municipio
Desde el municipio informaron que se realizó una denuncia judicial por presunta usurpación de terrenos públicos en el sector. En esa presentación se identificó al menos a dos ocupantes que habrían levantado viviendas precarias en el lugar.
Además, se señaló la presencia de residuos y la quema de plásticos, lo que genera contaminación en un entorno natural donde habitualmente se desarrollan actividades de educación ambiental y avistaje de aves.
Situación aún sin resolver
Mientras tanto, el asentamiento continúa en la zona y los microbasurales siguen apareciendo en distintos sectores del bañado.
Por este motivo, los vecinos insisten en que es necesario avanzar con medidas concretas para preservar el área y evitar que el problema ambiental se profundice en uno de los espacios naturales más importantes de Santo Tomé.
*Con información de El Litoral.
