El conflicto entre el Ejecutivo municipal y el Concejo de Sauce Viejo sumó un nuevo capítulo a partir del reclamo de los concejales por el atraso en el pago de sus salarios. Los ediles denunciaron que llevan dos meses sin cobrar y cuestionaron la situación financiera y administrativa del órgano legislativo.
La respuesta del intendente Mario Papaleo no tardó en llegar y elevó el tono de la disputa. A través de una publicación en redes sociales, aseguró que los concejales mantienen una deuda que ronda los 10 millones de pesos en impuestos municipales y cuestionó que, pese a sus reclamos, no cumplan con sus propias obligaciones tributarias.
“Pese a que se victimizan, es lamentable que usen cargos políticos para no cumplir con sus obligaciones tributarias”, sostuvo el intendente.
Papaleo también cuestionó que los concejales hayan recurrido a organismos provinciales para plantear su reclamo y consideró que esa decisión demuestra, a su criterio, un desconocimiento de la autonomía municipal.
El cruce, sin embargo, no comenzó con los salarios adeudados. El reclamo de los concejales se inscribe en una relación cada vez más tensa entre el Ejecutivo y el Legislativo de Sauce Viejo, con antecedentes que fueron acumulando diferencias políticas e institucionales.
Así, lo que aparece como una discusión por el pago de los sueldos vuelve a exponer un problema más profundo: la dificultad del gobierno de Papaleo para sostener una relación política fluida con el Concejo Municipal.
