9 febrero, 2026

Santo Tomé: el ministro Enrico apuntó a malas gestiones y un sistema de agua “históricamente malo”

Lisandro Enrico, ministro de Obras Públicas del gobierno de Santa Fe.

Lisandro Enrico aseguró que el problema no es la falta de agua, sino un sistema mal gestionado, con cañerías obsoletas y tarifas atrasadas.

La falta de agua potable en distintos barrios de Santo Tomé volvió a quedar en el centro del debate tras las declaraciones del ministro de Obras Públicas de la provincia, Lisandro Enrico, quien realizó un diagnóstico severo sobre el funcionamiento del servicio y responsabilizó a años de mala administración, infraestructura deteriorada y baja cobrabilidad.

Según explicó el funcionario en una entrevista que se emitió por Aire, el problema no está en la provisión del recurso —la ciudad recibe agua potabilizada del acueducto Desvío Arijón— sino en un sistema local que “no funciona y fue mal gestionado durante mucho tiempo”.

“Históricamente el sistema es malo. Hay caños que pierden, tarifas atrasadas y mucha gente que no paga. Así no puede funcionar”, sostuvo Enrico, al describir un esquema que considera inviable si no se corrigen esas falencias estructurales.

Caños rotos, tarifas atrasadas y baja cobrabilidad

El ministro fue particularmente crítico al referirse a la ecuación económica del servicio. Señaló que, si de cada cien boletas solo se pagan sesenta y además con valores por debajo de los costos reales, el sistema está condenado al deterioro permanente.

“No voy a andar careteando: el sistema de Santo Tomé es malo, no de ahora, sino de muchos años”, afirmó, y advirtió que sin un ordenamiento serio cualquier inversión corre el riesgo de convertirse en “plata tirada”.

Obras provinciales y una solución parcial

Frente a este escenario, Enrico confirmó que la Provincia impulsa obras con fondos propios para mejorar el abastecimiento, entre ellas nuevas perforaciones, cisternas y sistemas de potabilización que permitirían llegar a más de 6.000 vecinos que hoy padecen problemas de suministro. De acuerdo a lo anunciado, estas obras podrían estar operativas a partir de abril.

Sin embargo, aclaró que se trata de una solución parcial y que el problema de fondo sigue siendo la gestión del sistema.

¿ASSA en Santo Tomé?

El funcionario también se refirió a la posibilidad de que Aguas Santafesinas S.A. (ASSA) asuma la prestación del servicio en la ciudad. No obstante, advirtió que esa alternativa implicaría tarifas más altas y una fuerte inversión, algo que hoy representa un desafío para la empresa provincial.

“Hay cooperativas y sistemas en otras localidades que funcionan bien porque están ordenados. Acá faltó eso durante años”, comparó.

Un problema que se repite

La falta de agua potable es una queja recurrente en Santo Tomé, especialmente durante los meses de altas temperaturas, cuando la presión cae y muchos hogares pasan días sin servicio. Las declaraciones del ministro vuelven a poner sobre la mesa una discusión incómoda: la responsabilidad política y administrativa detrás de un problema que no es nuevo y que sigue sin resolverse de manera definitiva.

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